Plaza Cataluña
21-11-2006
Un pavo en la Plaza de Cataluña
No seré yo de los que se opongan a una votación. Me refiero así, a la consulta para elegir el diseño de la Plaza de Cataluña situada en el barrio donostiarra de Gros. Desde luego, que es preferible poder elegir entre 3 opciones, (planea en la atmósfera de Gros una cuarta), que no poder elegir y tener que conformarnos con la decisión plenaria o aun peor de un ejecutivo. Ahora bien, estamos frente a un ejercicio de participación ciudadana y ésta es una de las patas de una mesa llamada sostenibilidad.
Dicho esto, con el máximo respeto, no poniendo en duda el trabajo realizado por los profesionales, y siendo conscientes de que, por orden, los vecinos de la plaza, los de Gros, y ya menos, el resto de donostiarras... se van a “comer” (tanto para mal como para bien) la decisión final, el ejercicio de la votación aquí realizada se reduce desde nuestra humilde opinión, a elegir entre:
- pavo con lechuga
- pavo con patatas
- pechugas de pavo
mientras no sepamos en que se concreta la cuarta opción y con el mismo respeto a las anteriores, aunque sin posibilidad de ser votado (esto es demo-cracia) la llamaremos:
Ante esta elección, Haritzalde hace suya esta famosa frase:
“No me preguntes si quiero pasta o verdura, hagamos juntos el menú”
Reconocemos que esta tarea es mucho más complicada (ofrecemos ayuda visto que de los responsables políticos no salen ideas más imaginativas), pero también mucho más enriquecedora. A priori, saldrían tantos proyectos como vecinos, pero la participación ciudadana no va en esa línea, sino en llegar, después de una participación ciudadana voluntaria y real, si así se desea, a una elección de proyectos (unos pocos) en igualdad de condiciones sociales y económicas. No se trata pues de participar para elegir, sino de participar para hacer y después para elegir. En este sentido, sería la cuarta opción la única que cumpliría esta metodología.
El problema quizás es que, si preparamos juntos el menú, quizás concluimos de que esta elección de proyectos cubre por encima física y metafóricamente otro proyecto el del aparcamiento, del cual no hay elección posible (no propongo que haya de un día para otro miles de votaciones), y aún menos información.
No me queda más que felicitar a todos los participantes, en especial a los que han cumplimentado los formularios de sugerencias con carácter constructivo, porque cumplen dos condiciones, son cocineros (quieren lo mejor para su plaza o barrio) y son comensales (tienen sentido de que la plaza o el barrio les pertenece). Mientras tanto, y ahora que vienen las navidades ya saben, si quieren: coman pavo.
Marko Sierra
Haritzalde Naturzaleen Elkartea
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